5.5.05

Positivismo y principio antrópico.

En cierto sentido, esta anotación puede ser la continuación del artículo "A vueltas con la causalidad" que escribí en febrero de 2004. En él, se profundiza sobre el principio antrópico y sus consecuencias, y se basa en la causalidad. Vayamos al grano.

El positivismo científico es una vertiente filosófica que viene a decir que todo lo que podemos hacer como científicos es buscar aquellos modelos matemáticos que mejor describen el universo, pero en ningún caso interpretar que la ciencia domina el universo. El universo se controla solo, nosotros somos meros observadores.

Por otro lado, el principio antrópico (en una de sus versiones) dice que el universo es tal y como lo vemos por que si no fuera así no habría seres inteligentes capaces de hacerse esa pregunta (¡ toma ya!). El principio antrópico se funda en el principio de causalidad, lo cual es casi evidente y se puede ver en el artículo citado anteriormente.

No obstante, mi intención aquí es ver cómo se relacionan el positivismo con el principio antrópico. Por una parte, el positivismo dice humildemente que nuestro papel es más bien limitado, y que hay preguntas que no podemos responder por que no tenemos modelos matemáticos para ello. Por otro lado, el principio antrópico barre esas preguntas de un plumazo por que si nos preguntamos por qué no hay vida inteligente en Marte, la respuesta de dicho principio es que no estaríamos aquí para verlo. Parece una trampa muy grande para tragársela de buenas a primeras.

Podría pensarse a priori que el principio antrópico nos permite conocer toda la historia pasada, presente y futura puesto que si causísticamente se llega al presente desde el pasado a través de una única historia real más o menos bien definida, cuando lo que ahora consideramos futuro sea pasado, formará también parte de dicha historia. El problema es que no podemos saber qué va a ocurrir más allá del próximo instante de tiempo que se nos ocurra plantear, y aquí es donde entra el principio de incertidumbre que se aplica a todo tipo de magnitudes físicas. Aunque sólo tenga sentido realmente a nivel cuántico, la historia del universo se escribe desde lo más pequeño hasta lo más grande, y seguramente haya muchas historias que tengan una probabilidad distinta de cero de ocurrir, pero lo claro es que la que ocurre es sólo una, y lo malo es que no podemos a priori saber cuál es la que va a ocurrir, tan sólo qué probabilidad hay de que ocurra. Así pues, la línea que conforma la historia, si la vemos con un microscopio muy grande, resulta no ser una línea fina y estilizada, sino algo grueso y con rugosidades, que indican fluctuaciones cuánticas que a nivel macroscópico resultan imperceptibles.

Claro que, se puede ver el principio antrópico como la forma de evitar todas las preguntas molestas. Ya puestos, el principio antrópico dice que el universo es como es por que sí, y esto nos obliga a tragárnoslo por las buenas. Pero claro, quienes odiamos el dogmatismo no podemos tragarnos un bocado tan grande como el principio antrópico sin masticar y beber agua.

Sea como fuere, el positivismo a mi modo de ver, continúa siendo la mejor guía posible y aunque no conviene perder de vista al principio antrópico, es mejor ponernos a salvo no vayamos a caer en errores pasados.